Salud mental y riesgo psicosocial en el trabajo: ¿cuál es la diferencia?
Serie: Psicología y salud en el trabajo — Parte 1 de 2
En las empresas se habla cada vez más de salud mental y de riesgo psicosocial, pero no son lo mismo. La diferencia radica en que la salud mental es el estado intrapsíquico de la persona y sus mecanismos de afrontamiento, mientras que la gestión psicosocial es la intervención sobre la interacción entre el empleado y su entorno de trabajo.

La salud mental: recursos internos o vulnerabilidad individual
Desde la perspectiva de la salud en el trabajo, la salud mental no es estática: depende de los recursos psíquicos con los que el trabajador cuenta para procesar, significar y afrontar los estímulos del entorno laboral.
Los factores de riesgo individuales. Son las variables biológicas, psicológicas y sociodemográficas del trabajador. Incluyen su personalidad, su historia de vida, su capacidad de resiliencia, sus estilos de afrontamiento, sus valores y sus condiciones de salud preexistentes.
El rol de la estructura psíquica. Determina cómo la persona evalúa cognitivamente un estímulo laboral, su relación con el trabajo y su lógica de pensamiento. Lo que para un trabajador con altos recursos de afrontamiento es un “desafío”, para otro con menores recursos, o en un momento de vulnerabilidad, se convierte en una “amenaza”.
El estrés como respuesta. El estrés no es una enfermedad en sí misma, sino una respuesta fisiológica y psicológica de alarma. Se detona cuando el individuo percibe que los estímulos laborales superan sus recursos individuales. Si esta respuesta se prolonga, rompe el equilibrio de la persona y puede derivar en alteraciones de salud mental, como trastornos de ansiedad, depresión o síndrome de burnout.
La gestión psicosocial: la intervención sobre la interacción individuo–trabajo
La gestión psicosocial en una empresa no evalúa al individuo aislado, sino la interacción dinámica entre las condiciones de trabajo y los factores individuales. Su objetivo es evitar que los estímulos o retos laborales se conviertan en destructores de los recursos psíquicos del trabajador.
La gestión psicosocial opera en tres niveles sobre la salud mental:
Intervención primaria (la organización). Modifica los estímulos del entorno laboral para que no actúen como detonantes permanentes: rediseñar puestos para disminuir la sobrecarga laboral, definir roles para evitar la confusión de rol y cuidar el liderazgo para que no se generen relaciones de abuso de autoridad.
Intervención secundaria (la interacción y el afrontamiento). Fortalece los recursos psíquicos del empleado para que su respuesta de estrés no sea desfavorable para su salud: capacitación en técnicas de afrontamiento del estrés, entrenamiento en asertividad y talleres de métodos de trabajo.
Intervención terciaria (trabajadores con diagnóstico de salud mental). Sistema de vigilancia epidemiológica para el trabajador cuyo estrés ya superó sus recursos y presenta una patología: remisión a la EPS e intervenciones interdisciplinarias de psicología clínica y/o psiquiatría.
En la próxima entrega profundizamos en los recursos de pensamiento y personalidad, en cómo funciona el mecanismo del estrés y en cómo la gestión psicosocial mide e interviene en los factores individuales.
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